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Camino de Santiago en bici

Hemos seleccionado las mejores propuestas para hacer el Camino en bici, con nuestro servicio "Pedalea sin maletas", gracias al cual nosotros te llevaremos cada día el equipaje al siguiente destino

Anualmente, más de 200.000 valientes se únen por un objetivo en común: El de ser peregrinados por el mismísimo Apóstol Santiago el Mayor.

Si bien es cierto que gran parte de los futuros peregrinos realizan el camino a pie, a día de hoy, cada vez son más los que deciden realizar el recorrido en bici. De ser así, es necesario que antes de nada conozca antes algunos datos y consejos de interés sobre esta apasionante manera de llegar a la Catedral de Santiago de Compostela.

Olvídate de cargar el equipaje

Las rutas organizadas por Biciland cuentan con nuestro servicio exclusivo "Pedalea sin maletas", gracias al cual no tendrás que cargar tu bici con kilos extras. Nosotros nos encargaremos cada día de recogerlas y de hacerlas llegar hasta tu siguiente destino. Para que tú sólo estés pendiente de disfrutar del trayecto y de hacer unas buenas fotografías.

¿Cuál es la mejor época del año para realizar El Camino de santiago en bici?

Decidir la época del año para lanzarse a la aventura en bici es crucial. Es muy importante evitar pedalear en los meses comprendidos entre noviembre y marzo, debido a que en estas épocas del año las temperaturas pueden ser muy bajas. Los meses de abril, mayo, junio y septiembre son perfectos para subirse a la bici, ya que todo estará a nuestro favor. Por otro lado, julio y agosto también son ideales, aunque deben evitarse las horas de mayor calor e ir con suficientes provisiones para prevenir un golpe de calor o una deshidratación.

¿Qué características ha de tener mi bicicleta? 

Otro factor a tener en cuenta a la hora de realizar el Camino de Santiago en bici, es saber con exactitud las características con las que ha de estar dotado nuestro medio de transporte. Para ello, hemos de tener en cuenta que existen dos rutas posibles, la que usan los peregrinos que van a pie, algo más complicadas , y las carreteras que utilizan los vehículos.

En el caso de escoger la ruta de a pie, nuestra bicicleta ha de ser de montaña, y también ha de estar dotada de una buena suspensión. Si finalmente se decidiese realizar la ruta formada con carreteras asfaltadas, nos bastará con una bicicleta de paseo. En cualquier caso, se debe disponer de elementos reflectantes, así como no olvidar de llevar el casco.

Conoce tus límites

Para guardar un buen recuerdo de esta aventura, empieza por conocer cuáles son tus límites a nivel físico. Para ello, no está de más que antes de emprender el viaje, dediques un tiempo a una preparación previa, empezando por hacer unos estiramientos. También se recomienda realizar paradas al final de cada etapa para reponer líquidos. Recordemos que la meta es llegar, no quedarse en el camino.
 

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